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Bienvenido al Blog "SAXOFONCROMATICO". Este Blog es una ventana abierta al conocimiento, donde si te asomas una vez, no te arrepentirás de volver a hacerlo. En él, se pretende dar respuesta a la curiosidad de aquellos que quieren acrecentar sus conocimientos acerca del Saxofón de una manera fácil y práctica, pues como dijo Paul Bernard, "El conocimiento acrecienta nuestro poder en la misma proporción en que disminuye nuestro orgullo".!!ASOMATE YA!!.

En "SAXOFONCROMATICO". encontrarás lo que buscas.

Mar/18/2017 


            Me gustaría de manera sencilla explicar lo que es la respiración. La respiración, no es otra cosa que un proceso vital  mediante el cual los seres vivos absorbemos y expulsamos  el aire quedándonos con el oxígeno y expulsando el dióxido de carbono.

            Lo que quiero destacar  hoy aquí, está relacionado con la respiración en  el Saxofón, pero no desde el punto de vista en que es tratada en infinidad de artículos, blogs, comentarios y medios que circulan por las redes sociales, donde mayormente hacen hincapié en  aspectos como:  

  • Clases de respiración en el Saxofón,

  • Como lograr una columna de aire constante

  • Como realizar ejercicios respiratorios.

  • Órganos que intervienen en la respiración.

  • Consejos para mantener la mayor parte del tiempo la columna de aire.

  • La respiración para vivir y para tocar un instrumento de viento.

  • La respiración clavicular, torácica y de diafragma.

  • La respiración completa, etc. etc.

     

            Pues bien, mi artículo de hoy se refiere, no a esos temas que he citado y similares, sobre los que ya hay suficiente literatura,  sino a la FORMA DE RESPIRAR. Es decir a lo que hace el saxofonista con los órganos maxilares, los labios y la boca en el momento de la inhalación del aire mientras toca.

            He de decir que todos hemos visto alguna vez  tocar el saxofón, clarinete, etc. y en ocasiones, nos hemos comentado, al contemplar el rostro del ejecutante, cosas como: Este saxofonista  parece que toca sin esfuerzo, porque  sus mofletes no se hinchan o que  la respiración la hace con naturalidad mientras está ejecutando la obra, etc. Esto, en mi opinión,  es el resultado de una buena formación.

            Esta operación de respirar mientras se toca   ha de ser rápida y  la realizan los saxofonistas de diferente manera, sin embargo no está, en mi opinión,  lo  suficientemente explicada:

  • Unos respiran por los laterales de la boca (comisura de los labios).

  • Otros lo hacen  abriendo la boca dejando caer la mandíbula.

  • Otros respiran  abriendo la mandíbula superior sin mover la inferior.

  • Por último están los que respiran por la nariz. Etc.

 

Respiración por la comisura de los labios.-

            Este tipo de respiración rápida y profunda, debe practicarse sin mover la embocadura abriendo los labios como si quisiéramos tocar con ellos las orejas al  respirar. Aquí la embocadura no se mueve, porque los músculos orbiculares y otros han de ser flexibles pero fuertes. Esta es la embocadura tradicional con la que podemos obtener  un sonido dulce, cálido y muy clásico que es ideal para la orquesta.

             Es una forma de respirar con la que yo estoy de acuerdo porque además  nos permite un mayor control de la columna de aire y mayor presión. No obstante es criticada por algunos porque dicen que la respiración por la comisura de los labios  produce ruido y se necesita más tiempo para obtener una respiración profunda y rápida.

 

Respiración abriendo la boca y bajando la mandíbula.-

            Este tipo de respiración no es muy corriente en el saxofón clásico, pues se trata de respirar desviando un poco el labio inferior de la caña bajando dejando al mismo tiempo caer la mandíbula  para permitir entrar el aire para luego de inmediato  recuperar la embocadura original. Ello es más propio de algunos reconocidos saxofonistas de Jazz que estiman que esta forma de respiración es más profunda y rápida  y que además,  ese movimiento de la mandíbula inferior les permite practicar mejor el estudio y la práctica del vibrato. En su contra juega la posible inestabilidad en la columna de aire y en  la emisión del sonido al atacar una nota.

 

Respiración abriendo la mandíbula superior.-

            Al contrario que la anterior, algunos saxofonistas de Jazz defienden que lo que NO se debe hacer para respirar es mover  la mandíbula inferior por ser esta la que está en contacto con la caña,  mientras que la superior si se puede mover porque  solamente se limita a estar en contacto con la boquilla y según ellos, en nada desvirtúa la calidad del sonido. Opinión que no comparto.

 

Respiración por la nariz.-

            Antes de empezar a tocar,  normalmente respiramos por la nariz al igual que en largos compases de espera. Pero cuando estamos tocando, casi no disponemos de tiempo para respirar por la nariz y respiramos de alguna de las maneras que he descrito, fundamentalmente por la comisura de los labios,  ya que la respiración por la nariz es lenta y no tan rápida y profunda como la que se hace por la boca, aunque hay quien practica esta forma de respirar, sobre todo aquellos saxofonistas que utilizan la respiración circular de la que ya he hablado. Pero en general no se respira por la nariz mientras estamos tocando.

            No debemos olvidar de que todas estas formas de respirar,  están relacionadas también con el tipo de mandíbula de cada saxofonista:  Si es cuadrada, saliente o retirada. Por lo que cualquiera de estas formas de respirar  que he mencionado estarán  también en intima conexión con estos rasgos morfológico, debiendo practicar por ello   las técnicas respiratorias más apropiadas, utilizando cualquier procedimiento y  ejercicio que nos lleve a obtener una respiración rápida y profunda que luego nos permita lograr una columna de aire fluida y constante al exhalar  lentamente  pero con fuerza el aire de nuestros pulmones. Eso sí,   sin inflar los carrillos. Para ello es aconsejable hacer notas largas o tenidas en todos los registros de saxofón, emitiendo cada una de ellas suavemente hasta llegar al fuerte y disminuirlo progresivamente  para regresar de nuevo al piano (  pp < ff > pp ). Toquemos sin esfuerzo y que nuestro rostro y movimientos sean elegantes. Saludos

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Admin · 212 vistas · Escribir un comentario

En/18/2017 

          Empezaré este artículo recordando al violinista Paul Kantor  que decía: El lugar de estudio ha de ser como un laboratorio donde uno (el músico) pueda jugar con ideas y técnicas musicales  diferentes para ver que combinaciones de estos  ingredientes producen los resultados  que buscamos.


Bien, acertadísima esta descripción que hace  Kantor sobre  cómo debería de ser el lugar de estudio. Esto hace pensar  qué los conservatorios u otros lugares de enseñanza del saxofón no son, según él   un verdadero laboratorio donde el saxofonista pueda adquirir una perfección técnica adecuada en todos los sentidos y alcanzar la expresión, belleza  y lenguaje musical necesarios que nos permita abrir las puertas, si lo deseamos, a otros estilos de música como  el Jazz, etc, etc. Sin embargo, en mi opinión esto no es realmente así por lo que más adelante explicare.

 

La música clásica nos enseña a alcanzar el resto  de estilos musicales.-

El estudio del  estilo clásico, impartido en conservatorios y centros de enseñanza reconocidos,  tiene unas reglas muy  estrictas que han de ser de riguroso cumplimiento para el alumno. Por eso este estilo es el más dificultoso de interpretar y también el  de mayor  alcance emocional y además, es la base sobre la que se  orientan todos y cada uno de los demás estilos musicales, a pesar de que algunos opinan que la enseñanza reglada o de conservatorio crea saxofonistas muy cerrados sin posibilidad de expandir sus gustos, pero eso no significa que el músico  tras sus estudios clásicos no  pueda optar por otro estilo si le gusta,  puesto que tiene a mi juicio la base necesaria para hacerlo.

Opinan otros,  que en los conservatorios no se enseña creatividad, libertad de interpretación, etc. etc.  Pero sin embargo, añaden a continuación esos mismos, que en esos centros se aprenden estructuras mentales y disciplinas musicales  serias y rigurosas que pueden servir para otros estilos, tales  como la adquisición de un buen sonido, la matización y  una dinámica de digitación depurada basada en la práctica de escalas y ejercicios de mecanismo, etc. etc.

En consecuencia se deduce que  es necesario   que el saxofonista  tenga esa buena base que da la música clásica pues, sobre todo, es imprescindible para aquellos saxofonistas que se vayan a dedicar al Jazz.

Dicho esto, resaltaré sin embargo,  que  las grandes diferencias entre un saxofonista clásico y uno de Jazz son claras, fundamentalmente en la acentuación, el sonido, el vibrato,  las articulaciones, etc.  porque estos conceptos se practican de forma totalmente diferente en uno y otro estilo. En el clásico, lo fundamental es la lectura e interpretación seria y rigurosa de obras escritas conforme a las disposiciones que el compositor plasma en la partitura, mientras que  en el Jazz la base es la improvisación y desarrollo musical espontaneo y caprichoso  sobre estructuras armónicas o melódicas ya existentes,  donde se utiliza además, un “setup” diferente al utilizado por el saxofonista clásico. Por cierto el primer intento de crear una escuela de Jazz lo fue en 1927 en la Escuela Superior de Musica de Frankfurt

 

Conclusión.-

Para una corriente muy importante de catedráticos y expertos musicales, es imprescindible que quienes se vayan a dedicar al Jazz comiencen con estudios musicales clásicos, pues escasamente podemos dedicarnos a la improvisación y a la creatividad si no disponemos  de una base armónica y técnica  seria y rigurosa. Prueba de ello es que la mayoría de los grandes saxofonistas de Jazz han adquirido primero una sólida formación clásica, tales como Pedro Iturralde, Paquito de Rivera, etc. Cosa que no ocurre al contrario. Es decir  saxofonistas iniciados directamente en el Jazz  que hayan abandonado este estilo y se hayan pasado al clásico.

No pretendo con este artículo defender que es imprescindible estudiar el saxofón clásico para dedicarse a otros estilos, pero es sumamente conveniente. Pues solamente cuando no nos interesa dominar el instrumento sino desarrollar simplemente los conocimientos musicales que a uno le apetezcan, se puede iniciar algo de Jazz u otro estilo y divertirse.

Pero no olvidemos que practicar el Jazz serio al estilo Charli Parker, John Coltrane,  Ornette Coleman, Ben Wester, Lester Yooung, Coleman Hawkins,  Pedro Iturralde, etc. etc. (por citar ejemplos conocidos), es algo muy serio que precisa ya de una catedra de saxofón de Jazz  en  todos los conservatorios superiores, dado el auge que está tomando este estilo musical. Pues el músico completo es aquel que es  capaz de abarcar  varios estilos, fundamentalmente el clásico y el jazz, como es el caso del patriarca del Jazz español  Pedro Iturralde  y otros. Pero pienso que aún no es tarde para alcanzar ese objetivo de que el Conservatorio sea un verdadero laboratorio de ideas.  Espero amigos que os haya gustado este artículo. Saludos.




Pulsa encima para añadirlo al artículo (foto_c10.jpg)           "SAXOFONCROMATICO" (Método de saxofón del profesor Antonio Juárez Bayón).
http
://www.clivis-music.com/novetats2010/saxofoncromatico.htm

www.clivis.cat            www.saxofoncromatico.es




 


Admin · 198 vistas · Escribir un comentario

Dic/04/2016 

Para un saxofonista, puede ser motivo de preocupación  encontrar la boquilla más adecuada, ya que le puede llevar  largo tiempo, incluso años. De ahí que sea tan importante conocer  qué criterios deben tenerse en cuenta para encontrarla.

No obstante, he de decir que desde mi experiencia profesional, para un principiante y en los 3 primeros años, no es preciso perder tiempo buscando la boquilla soñada, porque antes hemos de consolidar nuestra  embocadura, y encontrar nuestro propio sonido y para ello con una boquilla estándar o con una (Selmer C* Sax Alto), por poner un ejemplo  es suficiente.   A partir de ahí, si no se está conforme con la  boquilla o con el sonido que tenemos, es cuando empieza el arduo trabajo de encontrar la boquilla deseada.

Así pues, para elegir una boquilla deben tenerse en cuenta, entre otras  cosas, el sonido que se  desea obtener y la anatomía de la embocadura que uno tiene  (grosor de labios, etc.),  y en principio olvidarse a efectos de la calidad del sonido, de marcas y de los materiales que puede estar hecha la boquilla  

He de decir, que existe bastante discusión sobre si el hecho de que la  boquilla  este hecha de madera, goma dura, ebonita, resina, caucho duro cristal, acero, aleación de plata, bañadas en oro, etc.,  influye en la calidad del sonido o no. Para no pocos expertos en saxofonistica, entre los que me encuentro, lo relevante no es el material como piensan algunos, sino el DISEÑO geométrico interior  de la boquilla (Bafle, abertura, cámara y paredes laterales de la cámara)

Las boquillas bien diseñadas,  facilitan el control de la sonoridad y la producción con mayor facilidad de los sobreagudos. Como dice Larry Teall  “El diseño de la boquilla es un asunto serio ya que sus dimensiones y formas tienen un efecto definitivo sobre la calidad del sonido, afinación, volumen igualdad en los registros, flexibilidad y facilidad para ejecutar”

Esta afirmación  que hace Larry Teall, se dedujo de pruebas hechas con  boquillas fabricadas con los distintos materiales idénticas en su geometría y diseño, tanto interior como exterior, utilizando el mismo saxofón , el mismo músico con idéntica caña y abrazadera  y el sonido  obtenido fue el mismo en todos los casos. Por consiguiente según esta corriente de saxofonistas, a la que me sumo,  el material de la boquilla  solo lo tenemos que tener en cuenta a efectos de  su durabilidad, aunque como digo no opinan así  otros profesionales.


Siendo pues el diseño y en este caso la cámara, la parte  más importante de la boquilla, pues es donde se genera el sonido producido por las vibraciones de la caña, he de añadir lo siguiente:


1.-Una cámara pequeña da  más volumen y más brillo al sonido que una cámara grande.


2.-Una cámara con paredes laterales rectas facilita los armónicos, mientras que si las paredes son curvas el sonido es más meloso y dulce.


3.-Una cámara cóncava funciona muy bien en la interpretación clásica porque produce un sonido suave y no desgarrado.


Respecto del bafle o techo de la boquilla, tengo que decir que cuando este  se encuentra más cercano a la caña, el  flujo de aire será  más rápido y en consecuencia el sonido será más claro o brillante.

La abertura de la boquilla es determinante y  se mide de la caña a la punta de la boquilla y puede ser  pequeña o cerrada, media y abierta y en su longitud desde la punta de la caña hacia atrás  hasta donde esta toca con la boquilla se dice distancia   corta, media y larga. Por ello debemos tener en cuenta la relación siguiente: Boquilla abierta-caña blanda y Boquilla cerrada-caña dura a la hora de combinar ambos elementos


Recomendaciones:

a).-Si te decides a cambiar de boquilla por los motivos que sean, te sugiero que escuches primero a tu saxofonista o saxofonistas  preferidos, aquellos que tienen  un  sonido y estilo de música  que a ti te agrada,  y si uno de ellos te gusta, sigue escuchándolo y averigua, aunque no sea tarea  fácil, que tipo de  boquilla  utiliza para producir el sonido que a ti te gusta y adquiérela.

b).-Si consigues esa boquilla pruébala y si te gusta desde el primer momento, desecha de inmediato la tuya, no alternes una y otra,  no la utilices más, y si no te satisface tu nueva boquilla sigue buscando,  porque estoy seguro que al final encontrarás la que deseas.

c).-No te fijes en las marcas o materiales de los que está hecha sino en EL DISEÑO. Que sea este un diseño   acorde con los criterios expuestos anteriormente, sin olvidar que la anatomía bucal y la temperatura del lugar donde vivas,   son parámetros que tambien has de  tener en cuenta a la hora de elegir la boquilla más apropiada  y... 

d).- Por último, no son recomendables las boquillas customizadas. Es decir, aquellas que se modifican respecto de las preferencias personales, salvo rarísimas excepciones. Espero que este artículo os haya servido de ayuda a la hora de elegir la boquilla de saxofón deseada. Saludos.


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Admin · 240 vistas · Escribir un comentario

Jul/14/2016 



La música no solo es el arte de bien combinar los sonidos con el tiempo, sino que además me atrevería a decir que es una medicina que desarrolla la memoria, aumenta la capacidad de concentración, ayuda a coordinar movimientos y favorece la autoestima y la relajación de quienes la practican.

Sin embargo, hay que decir que cuando se inician estudios musicales a la edad de 6 u 8 años en el Conservatorio, Escuela de Música o con profesor particular, los niños se imaginan a donde quieren llegar pero no saben el camino que han de seguir para llegar donde se proponen. De ahí que el 80% de los alumnos de esa edad no sepan que instrumento elegir.

Hoy día la enseñanza del Saxofón es impartida en la mayoría de los centros de formación del mundo por verdaderos profesionales del instrumento, por saxofonistas que han dedicado la mayor parte de su vida profesional a estudiar en profundidad el instrumento para lograr colocarlo entre los más interesantes instrumentos musicales, tal como lo hicieron y lo hacen en España Marcelino Bayer (mi profesor), Adolfo Ventas, Miguel Llopis, Pedro Iturralde o Manuel Mijan entre otros, pues con ellos pasó aquella época en la que los clarinetistas se autoproclamaban profesores de Saxofón sin serlo.

Sin embargo, hay que decir también, que todavía la mayoría de estudiantes de Saxofón, bien por razón de edad o por otros motivos, desconoce las grandes cualidades sonoras y expresivas de este instrumento dentro de la música clásica y sigue siendo más conocido por la música bailable o de Jazz.

Conservatorio y Universidad .-

Los estudios de Saxofón en un Conservatorio o Escuela Superior de Música, son unos estudios reglados. Es una enseñanza más completa que finaliza con una titulación si se finalizan los exigidos en el programa. Son los más aconsejables para aquel que quiera dedicarse de manera exclusiva a la música y a un instrumento concreto.

En la universidad, se pueden efectuar pruebas para realizar estudios superiores de música, y el título por los estudios realizados en ella, es u título pedagógico con el que se puede trabajar como profesor de música para el Estado.

Sin embargo, en el Conservatorio el título que se obtiene por esos mismos estudios, no faculta para trabajar como profesor para el Estado, pero sí que faculta para integrarse como profesor de música en Liceos o Colegios. Por cierto, mucho mejor remunerado que como profesor del Estado. Por consiguiente la diferencia principal de estudiar en el Conservatorio o en la Universidad está fundamentalmente en el título.

Profesor particular.-

Cuando deseamos realizar estudios musicales con un profesor particular, hay que preguntarse primero que método de enseñanza utiliza y que formación tiene respecto del instrumento que queremos estudiar con él.

El profesor particular, como en la Escuela de Música tienen la ventaja de que se adaptan a las necesidades y a la evolución del alumno, pues la enseñanza no es reglada y en consecuencia no hay que seguir el ritmo de programa. Diré que es la más apropiada para aquellos alumnos que no pueden asistir a clase en un horario establecido y para los que estudian música como hobby.



Conclusión.-

He de decir en primer lugar, que resulta difícil decantarse por un tipo de enseñanza concreto por los motivos que luego explicare, pero en el caso del saxofón, me inclino, sobretodo, por una enseñanza clásica como se hacía en Francia a mediados del siglo XX bien sea en un Conservatorio, en una Universidad o en cualquier otro centro, con respeto para quienes opinen lo contrario.

Digo enseñanza clásica, porque este es el sistema que mejor vela porque el alumno obtenga buena afinación, buen sonido y la mejor técnica y digitación. Todo ello acompañado de la rítmica, el fraseo y el vibrato, que los doctores y catedráticos encargados de la enseñanza del saxofón ya se cuidan de que el alumno supere todos estos requisitos a la hora de expedir el correspondiente título. Con esta enseñanza clásica ya se tiene ganada la batalla a los distintos modelos musicales que el saxofonista quieran practicar con posterioridad.

En mi caso concreto, obtuve el Título Profesional en la carrera de Saxofón en el Real Conservatorio Superior de Música de Madrid por libre. Es decir, superando cada uno de los 6 años de saxofón tras haberlos estudiado bajo la dirección clásica de profesores particulares, sin necesidad de asistir a clase en el propio Conservatorio.

Por tanto, en mi caso utilice profesores particulares pero el Título obtenido fue expedido por un Conservatorio Superior de Música. Título, que para los que lo posean, según L.O. 1/1990 de 3 de octubre y el Real Decreto 1542/1994 de 8 de julio, equivale al título de Licenciado Universitario.

Para terminar este artículo recomiendo a los que se quieran iniciar en este precioso instrumento y los saxofonistas, que escuchen con atención el solo de los “Cuadros de una Exposición” de Mussorgski, conocido como “El Viejo Castillo”, interpretado por Mario Giovannelli, para conocer mejor la hermosura del sonido clásico del Saxofón. Saludos.

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Admin · 278 vistas · Escribir un comentario

Mayo/13/2016 

El saxofón, como toda  máquina  más o menos compleja y el saxofón lo es, necesita limpieza y mantenimiento, para su óptima conservación y rendimiento. Si el saxofón que tienes es de buena marca con más motivo, porque así te durará muchos más años y hará que tus ejecuciones gocen de buena  afinación y de buen sonido.

Una de las cosas que no suelen advertir los profesores  de saxofón a los alumnos, es la importancia que tiene el cuidado y mantenimiento  del instrumento desde el primer día en que cae en muestras manos. En mi caso concreto, tras una larga experiencia profesional como saxofonista y profesor, diré que no ha sido así, pues siempre he advertido a mis alumnos  de la importancia que tiene la limpieza y mantenimiento del saxofón, porque además de evitar prontamente reparaciones costosas, se alarga la vida  y la calidad del instrumento.

Dada la extensión del tema lo dividiré en tres apartados principales: La limpieza ordinaria, La limpieza  integral  y Consejos para su mantenimiento.


Limpieza ordinaria.-

La limpieza ordinaria es la más importante de todas para conservar el instrumento en buen estado. Este tipo de limpieza  es la que debe realizarse cada vez que dejamos de tocar,  puesto que la saliva  es un agente que produce humedad y suele ocasionar cambios físicos en los diferentes componentes del saxofón al contacto con ellos. Asimismo, con  el tiempo puede producir oxido en el tubo o en las llaves, o propiciar el pronto deterioro de las  zapatillas, incluso afectar al sonido, etc. Dentro de este tipo de limpieza hare las siguientes distinciones:

1.- Limpieza interior del tubo.-  Hay opiniones de todo tipo para realizarla,  pero al final la que se impone es una muy simple.  Consiste en utilizar un trozo de trapo de franela  alargado, de unos 15 cm. de ancho u otro tejido similar   que absorba  y seque bien la humedad, unido a una cuerda un poco más larga que la longitud del saxo,  a cuyo extremo se le pone un contrapeso.

Una vez vaciado el agua depositada después de tocar  en el interior del saxo y quitado el tudel, se introduce  el contrapeso y la cuerda por la campana con el fin de que al dar la vuelta al saxo, el trapo  salga por el otro extremo. Esta operación, con que se realice un par de veces seguidas, el tubo quedara prácticamente seco y limpio.

2. Limpieza de las zapatillas.-  Cuando las zapatillas se han impregnado de saliva, deben de secarse introduciendo entre la zapatilla y el oído un trozo de papel parafinado, de arroz, de permanente, o simplemente de periódico, presionando la llave para que sin romper el papel este se pueda arrastrar hacia afuera con lo que conseguiremos secar y limpiar la zapatilla y el oído evitando así la humedad y  que se peguen. Algunos utilizan un líquido especial para esto, pero no soy partidario porque afecta a la zapatilla.  

3.- Limpieza del  exterior del tubo y de las llaves.-  He de decir que el principal cuidado que debemos de tener es el de no usar  nunca productos químicos abrasivos que puedan dañar la plata o el dorado del instrumento, sino una especie de  paño de microfibra pasado suavemente por la campana, llaves y resto del tuvo hasta eliminar restos de saliva, huellas de sudor, etc. Para aquellos lugares más recónditos entre llaves y tubo, si bien la limpieza no ha de ser diaria, si a menudo usando un pequeño pincel suave de unos 2 cm. de ancho o un bastoncito con un algodón en los extremos, procurando no tropezar en los corchos y fieltros de las llaves a fin de que no se despeguen y se desajuste la combinación entre llaves.


Limpieza integral.-

Este tipo de limpieza, no conviene confundirla con una reparación integral, puesto que esta última supondría, además de la limpieza, la sustitución de zapatillas, muelles, corchos, lacados.  etc.

Así pues, para poder hacer una limpieza integral y en profundidad, es preciso DESRAMAR TODO el mecanismo del saxofón. Para ello, debemos ser un poco manitas y estar en posesión de un par de destornilladores tipo relojero, un ganchillo para retirar y poner los muelles y un alicate de punta muy fina, etc. Además, debemos de dotarnos de mucha paciencia y de tiempo, así como de un  lugar donde no nos molesten, puesto que cada una de las llaves que vayamos desmontando ha de colocarse sobre una mesa o espacio amplio por el orden de desmonte  junto con sus tornillos o pernios. De tal manera, que la última llave  que se quite, será la primera en colocarse al montarlo de nuevo. Es decir el montaje ha de ser en orden inverso.

Una vez realizada esta operación de desarmado, se procede a la limpieza del tubo y de todas las llaves, con productos no abrasivos que ya existen en el mercado para los plateados y dorados, como algodones y bayetas mágicas, etc.,  teniendo mucho cuidado con no despegar los corchos ni fieltros que llevan algunas llaves. Una vez realizada la limpieza tanto del tubo como de cada una de las llaves y demás,  se procede en orden inverso a su montaje  engrasando previamente los muelles y tornillos con aceite de máquina de coser. Una vez terminado el trabajo, si lo hemos hecho bien, ha de brillar y sonar perfectamente nuestro saxofón.

Este tipo de limpieza integral y completa, si realizamos bien la limpieza ordinaria,  sólo la tendríamos  que hacer  cada 5 ó 6  años aproximadamente, No obstante,  opinan algunos luthiers que este tipo de limpieza, debería hacerse más a menudo. Sin embargo, yo  opino lo contrario, porque si hemos hecho la limpieza ordinaria cada vez que dejamos de tocar, el saxofón estará en perfecto estado y  no tendría sentido hacer una limpieza integral tan a menudo.

No obstante lo dicho en cuanto a la limpieza integral del saxofón, si no te atreves  a realizarla, es preferible que se lo encargues a un lutier. Los dos saldréis ganando, tú y el saxofón.

En cuanto al tudel, la boquilla y la caña, obvio decir que estos elementos se han de limpiar cada vez que dejamos de tocar tanto por dentro como por fuera utilizando un pañuelo o una franela, para eliminar la humedad, sobre todo de la caña.


Algunos consejos personales.-

1º.- Procurar familiarizarse  con el funcionamiento del mecanismo  del saxofón, para que no tengamos que ir al lutier para una cosa tan simple como poner una zapatilla, un corcho o reajustar del Sib bis, por ejemplo.  

2º.- Llevar siempre en el estuche cañas de repuesto, vaselina, corcho, un cutes y pegamento, para realizar pequeñas reparaciones en caso de urgencia.

3º.- No usar para secar el tubo escobillo ni plumero, ni dejarlo dentro del tubo, porque mantienen la humedad y  siempre dejan algún resto que puede entorpecer el cierre de alguna zapatilla.

4º.- Para las manchas de óxido que aparecen en algunos saxofones tempranamente, algunos opinan  que va muy bien frotarlas con una especie de antioxidante casero que se puede hacer con un vaso  de agua caliente, una pizca muy pequeña de bicarbonato sódico y unos granos de sal. Pero yo opino que para el óxido, lo mejor es evitarlo  limpiando cada día la campana y las parte visibles del saxofón con un paño impregnado con y unas gotitas de aceite que  lo deja como nuevo.

5º.- Cuando dejamos de tocar, bien en los intermedios de actuaciones  o en los  descansos,  debemos apoyar el saxofón, si no hay atril, en un lugar plano y sobre el lado de las varillas (lado derecho)  y no sobre  el lado izquierdo, como por desconocimiento hacen muchos saxofonistas,  para evitar que se pueda lesionar la llave del Re agudo  o el delicado mecanismo del dedo meñique de la mano izquierda.

6º.- Por último, no olvides guardar el instrumento en su estuche cada vez que termines de tocar, pues esto también alarga la vida y calidad del saxofón.  Saludos.

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